Se
encuentra en la parte trasera de
la iglesia parroquial de Santiago
de Adragonte; es un sepulcro de tipo
antropoide (de figura humana) anterior
al siglo XIII.
Estos sepulcros aparecen vinculados
a las iglesias casi todas ellas
de origen remoto o, en este caso,
ligada a una construcción
moderna que seguro fue emplazada
en el lugar de otra más
antigua.
El Sepulcro de Adragonte representa,
en muchos aspectos, un caso singular
dentro del estilo de estos sepulcros
antropomorfos como es su forma
redondeada y la sencilla decoración
que aparece en la tapa resultando,
por otro lado, de un trabajo esmerado
en su realización. Estas
características nos hacen
pensar que la ubicación
en un principio sería igualmente
en un sitio relevante en el interior
de la iglesia. Por otro lado se
sigue una fidelidad a las formas
de un ser determinado, lo que nos
lleva a pensar que no fue realizado
con motivo de ninguna moda si no
que el sepulcro tiene algo de “personal”,
como si en él se vaciase
una forma humana conocida, es decir,
como si fuese la pegada exacta
y completa de un ser que nunca
vimos pero que claramente adivinamos.
Todas estas características
hacen de esta pieza algo muy importante
en el patrimonio cultural de Galicia.
|