Hasta
su construcción, los días
de mercado en Sada los vecinos de
San Pantaleón das Viñas
pasaban los productos que tenían
para vender de un lado a otro de
la ría en una barcaza que
ya estaba preparada pagando por ello
un real por persona en concepto de
pasaje.
Esta obra de ingeniería
marcó un hito histórico
en la vida de las gentes de la
comarca, tanto por lo que supuso
en cuanto a comunicaciones como
por los avances técnicos
empleados en su construcción.
El primer proyecto sobre este
puente fue elaborado por el ingeniero
de caminos Luciano Yordi. Del mismo
apenas sabemos más que iba
a llevar una altura de 13 metros
sobre la ría. Las tareas
de ejecución fueron comenzadas
paralizándose luego por
las protestas de los vecinos.
César Villalba Granda
se haría cargo de elaborar
un nuevo proyecto en el año
1928. Tardarían 5 años
en comenzar las obras. La construcción
de la línea del ferrocarril
Zamora-A Coruña en esos
mismos años, iba a restar
atención al puente.
Primeramente
se hizo cargo una empresa, al parecer
vasca, por la cantidad de 1.406.999,81
ptas. y fue sustituida en el año
35 por otra de origen italiano,
empresa que tuvo que asumir los
errores cometidos por la anterior.
Se hizo necesario el reforzamiento
de unas pilastras centrales ahondando
pilotes y ensanchando la base y,
por ende, hubo que destruir el
arco inmediato para levantarlo
de nuevo.
Ya en el año 1936 estaba
dispuesta la armadura metálica
para ser colocada en el tramo central,
sin embargo el estallido de la
guerra iba a suponer el abandono
de los trabajos.
Cuando fue retomada la construcción
de este puente, en el año
40, se hizo necesario cambiar la
antigua armadura por otra de perfiles
laminados . Los trabajos
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