Castro
de San Mamede
Está situado en el extremo
Noroeste de la aldea de San Mamede
(Vigo) muy próximo a las casas
del lugar de Longra, inmediato a la
capilla. Este castro viene a representar
una especie de baluarte defensivo estratégicamente
situado y parejo al de Areas. Franqueado
por las riberas del Meizoso, afluente
del Mandeo, sobre el que domina, en
el margen opuesto, el deteriorado castro
de Espenuca.
Se accede a el desde la carretera
de Betanzos a Vilalba, en los kilómetros
4 y 7 por pistas asfaltadas abiertas
a raíz de la concentración
parcelaria en aquellas parroquias.
Con una altitud de 270 m sobre el
nivel del mar supone una de las cotas
más sobresalientes con dominio
sobre el antiplano.
Por su defensa es uno de los castros
mejor conservados del entorno. Conserva
el muro defensivo de buena factura,
las tres cuartas partes de su perímetro,
siendo más elevado por su parte
Este donde tan solo se interrumpe para
dejar paso a una única puerta
existente. En el lado opuesto el muro
va progresivamente perdiendo altura
hasta desaparecer y ponerse al nivel
del rellano anterior.
La defensa es única, notablemente
sólida, hasta tal punto que
a la izquierda de la puerta el talud
exterior alcanza una magnitud de 18
m y 9 m en el parapeto correspondiente.
El resto del talud ronda los 15 m representando
por ello todo un ejemplar de recinto
inexpugnable sólo comparable
a castros como los de Revillón
y Vilariño, en el municipio
de Sobrado dos Monxes.
No existe doble muro defensivo, a
excepción de dos pequeñas
franjas paralelas que franquean otros
tantos fosos en la parte Noroeste.
La puerta se encuentra al final de
una rampa que accede al interior en
forma curva, girando de Sur a Oeste
para continuar luego con un camino
recto y central que divide el recinto
en dos semicírculos con muros
de piedra siendo su misión casi
de deslinde. En el Oeste no existe
defensa y el interior muere directamente
sobre la propia pendiente del monte
que en esta parte es muy acusada y
está bañada en su pie
por las aguas del río Meizoso.
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