Siguiendo
con este breve repaso histórico,
tenemos constancia de la visita que en
1779 realizó el presidente de los
Estados Unidos, John Adams, a nuestro municipio
en una carta que remitió a su mujer;
en ella describía la zona de Ponte
do Porco, lugar en el que paró a
comer, como una tierra fértil cultivada
desde lo alto del monte hasta la orilla
del mar.
Subiendo por el Lambre están
entre un bonito paisaje de ríos
y arboledas las ruinas de unos grandes
molinos que los nativos llaman de “Misericordia”,
los documentos “Muíños
do Rei” y otros dicen “de
Bermúdez”. Estos molinos
son varias edificaciones al parecer
de tres épocas distintas del
siglo XVIII, dice la tradición
del lugar que se molía trigo
para las harinas del arsenal de Ferrol.
La harina llegaba hasta allí en
una dorna porque en las costumbres
de la molinería antigua se incluía
el precio de la molienda en el transporte
del grano hasta el molino y la colocación
en la casa del cliente.
Los molinos estaban bien situados,
cerca del camino por ponte do Porco
que unía Ferrol y Betanzos.
El grupo de molinos se presentaba como
un largo rectángulo alineado
a la orilla del río, entre grandes árboles,
mostrando los 16 ojos de los arcos
de salida de sus canales. La puerta
pequeña en el centro lleva una
inscripción tan deteriorada
que sólo se adivina el nombre
de Bermúdez.
Esta edificaciones sufrieron modificaciones
importantes en torno al 1845.
Volviendo atrás en el tiempo
debemos citar el apellido de los “Vilousaz” encontrado
en unos escritos del siglo XVI como
perteneciente a una familia con títulos
nobiliarios que ejerció su señorío
a través de gran parte de la
comarca de As Mariñas apareciendo
escudos de este linaje en casa y pazos
de la comarca, dando lugar posteriormente
al nombre de Velouzás. Lo que
no está clara es la ubicación
de su casa natal, aunque parece situarse
en el lugar del Tercio ya que en algunas
de sus casa aparecieron escudos heráldicos
que debido al paso del tiempo resultan
prácticamente irreconocibles.
A comienzos del 1800 se celebraba,
cerca de la pista que conduce a la
iglesia de Velozás, la antigua
Feria del 27, contando con el momento
de máximo apogeo sobre el 1825
para, en la década del 1930,
dejar de celebrarse coincidiendo precisamente
con la apertura de la actual carretera
que va a Betanzos.
El siglo XIX fue el que trajo la
municipalidad para Paderne. A raíz
de la reestructuración hecha
tras el Antiguo Régimen, en
el que las parroquias pertenecían
a tres jurisdicciones distintas, se
constituye el Ayuntamiento de Paderne
con las parroquias actuales pasando
antes por una etapa de transición,
ya que en el 1831 estuvo a punto de
desaparecer y ser absorbido por Betanzos
a consecuencia de una reducción
de municipios que finalmente no se
llevó a cabo.
Ya en el siglo XX la construcción
del puente del Pedrido, diseñado
por Eduardo Torroja Miret, marcó un
hito en la vida de las gentes de esta
comarca, tanto por lo que supuso en
cuanto a comunicaciones como por los
avances técnicos empleados en
su construcción (año
1940) inaugurándose el 16 de
abril de 1943 facilitando así la
comunicación entre las dos orillas
de la ría, hasta ese momento
unida mediante un servicio de pasaje,
actividad que también bautizaba
a este puente.
Como reseña histórica
importante, citar que Frei Martín
Sarmiento utilizó este servicio
de pasaje en su viaje del 1745.
La construcción de la actual
Casa do Concello comienza a principios
del siglo XX en na superficie de 340
m2 finalizando en el año 1927
siendo Alcalde José Mª Pérez
González. Esta edificación
sufrió varias reformas, la última
finalizada en el año 2001 siendo
Alcalde César Longo Queijo.
|