Según
algunas fuentes de información,
el nombre del Ayuntamiento significa “Saturno” (Dios
romano relacionado con la actividad agrícola
de la siembra) en la antigua lengua de
los celtas, pero otras fuentes afirman
que proviene de “Paterni” y
que haría alusión al propietario
agrícola de algunas tierras del
municipio, ya que “Paternus” significa
paterno, perteneciente al padre, teniendo
en cuenta que el “Pater” latino
no indica sólo paternidad física,
sino también la función social
del jefe de familia. De alguna manera cualquiera
de estas versiones encuentra razón
de peso pues en estas tierras abundan los
castros y los restos de sus pobladores.
El 13 de mayo de 1964 aparece, en la
iglesia de Paderne, un ídolo fálico
prerromano supuestamente céltico
y con fines religiosos que actualmente
se puede ver en el Museo Arqueológico
de A Coruña.
Una muestra del patrimonio cultural de Paderne y por lo tanto de su historia,
es el sepulcro antropoide de Santiago de Adragonte, situado en la parte trasera
de la iglesia parroquial. Es un sepulcro o sartego de tipo antropoide, de figura
humana, anterior al siglo XII. Representa en muchos aspectos un caso singular
dentro del estilo de los sepulcros antropomorfos y sus características
hacen de el una pieza importante del patrimonio cultural gallego.
Nuestro municipio está lleno
de historia y habría que remontarse
a tiempos muy lejanos para encontrar
a los primeros pobladores.
El linaje de los Andrade marca, desde
la Edad Media, la historia de este hermoso
municipio como se observa en su escudo
municipal en el que tenemos representado
un puente con un jabalí en el
centro y a cada extremo una concha de
vieira, símbolo de los peregrinos
haciendo referencia al paso del Camino
Inglés de Santiago por Paderne.
Un personaje de la familia de los Andrade,
Fernán Pérez de Andrade “O
Bo”, en el siglo XIV mandó construir
un puente sobre el río Lambre
para establecer unas buenas comunicaciones
entre Pontedeume y Betanzos, cabecera
de sus feudos, también llamada
Ponte do Porco, nombre que hace referencia
a la leyenda de Roxín Roxal.
En ella nos hablan de Roxín
Roxal, servidor del señor de Pontedeume,
Don Nuno Freire de Andrade. Este joven
criado por el señor de Pontedeume
se enamoró de Teresa, joven hija
de su señor. Aunque Roxín
Roxal era correspondido por la noble
dama y contaba con el afecto de don Nuno,
ella tuvo que casar con el Señor
de Osorio, Don Enrique, por orden de
su padre ya que Roxín no era de
noble condición. Roxín
fue desterrado a fin de que el romance
dificultara el casamiento de Teresa.
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